
Por qué nos emociona tanto el Mundial: qué se esconde detrás de la pasión futbolera
El apasionamiento de la hinchada argentina, llama la atención en el mundo, al punto que los hemos contagiado y convertido en apasionados “hinchas” de argentina, a persona de lugares tan distantes como Pakistán,...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El apasionamiento de la hinchada argentina, llama la atención en el mundo, al punto que los hemos contagiado y convertido en apasionados “hinchas” de argentina, a persona de lugares tan distantes como Pakistán, Bangladesh o China. Esa emocionalidad motiva muchas preguntas: ¿Por qué nos emociona tanto un Mundial? ¿Por qué un gol puede producir una descarga colectiva semejante?
o ¿Por qué una derrota puede dejarnos exhaustos y una victoria hacernos sentir, aunque sea por unas horas, que la vida vuelve a tener un orden? Y detrás de todas estas, otra: ¿Cuál es la psicobiología de esta pasión argentina? En nuestro país, el Mundial no es solo un torneo deportivo, se deposita una necesidad de pertenencia, de reparación y de reconocimiento.
Los detalles
Quizás a modo de ejemplo, y es motivo de otro análisis, el cántico, “el que no salta es un inglés”, o “la mano de Dios”, dan una pista de las profundas cuestiones sociales que inciden en nuestra emociones. El fútbol y la dimensión simbólica en el cuerpoPero esa dimensión simbólica no queda solo en el plano de la mente: participa todo el organismo. Aunque estemos sentados frente al televisor, nuestro organismo reacciona, no solo como si estuviera en la cancha sino dentro de ella.
Al mismo tiempo los demás que reaccionan de manera sincrónica, validan nuestra respuesta, y queda confirmada como real. Así el corazón se acelera, los músculos se tensan, la respiración cambia, la atención se estrecha y el cerebro queda capturado por una sola escena fragmentaria de espacio y de tiempo: la pelota, el arco, el resultado. Se produce un túnel cognitivo, que nos hace focalizar con intensidad cada instante y variación.
Y esta es la paradoja del fútbol vivido con pasión: el espectador está quieto, pero su organismo no. Puede estar sentado frente al televisor, rodeado de familiares o amigos, y aun así experimentar una activación fisiológica intensa, psicobiológica compleja, en la que intervienen el sistema nervioso, las hormonas del estrés, la memoria emocional, la identidad y la necesidad humana de pertenecer a un grupo. Esto es lo que lleva a quien no tiene esa programación cultural, a no entender la respuesta sistémica.
Qué dicen los expertos
Par comenzar a entenderlo, tenemos que asumir un concepto de base y es que no procesamos los acontecimientos solo por su realidad objetiva, sino por el significado que les asignamos. Ansiedad anticipatoria y estrés durante el partidoBásicamente por una co-construcción de la realidad en la cual participan elementos que hacen a nuestros recuerdos, las emociones, los mensajes que hemos recibido respecto a esa determinada situación y varios aspectos más, pero en definitiva, no es una instantánea de una realidad objetiva. Si una persona vive un partido como algo propio, su cuerpo responde de acuerdo con esa vivencia.
Los aspectos que hacen al contexto, como en el caso del mundial, la instancia del torneo, el país de que se trata, son determinantes, por ejemplo aunque objetivamente ambos son partidos, no es lo mismo Cabo Verde que Inglaterra. Para el hincha muy identificado, la derrota no es solamente un juego, sino una pérdida personal, familiar o colectiva. Inversamente, la victoria, puede vivirse como una reparación, un alivio o una confirmación de pertenencia.
En los minutos previos a un partido importante aparece la ansiedad anticipatoria. Todavía no ocurrió nada, pero la mente ya está trabajando. Imagina escenarios, calcula riesgos, anticipa la derrota o fantasea con la victoria.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





