Siri Hustvedt: “Sentí la presencia de Paul en su entierro, me miraba, comprobaba que yo estuviera bien”
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Contenido solo para suscriptoresSiri Hustvedt: “Sentí la presencia de Paul en su entierro, me miraba, comprobaba que yo estuviera bien”Entrevista La viuda de Paul Auster publica 'Historias de fantasmas', un libro sobre el duelo y la experiencia sobrenaturalLa escritora Siri Hustvedt, durante la entrevista, ayer en un hotel de Madrid Jesús Hellín / STUDIOMEDIA19 Julio HurtadoMadrid 28/05/2026 06:00 Actualizado a 28/05/2026 11:49 Cuando murió su marido, hace dos años, Siri Hustvedt (Minnesota, 1955) empezó a escribir Historias de fantasmas (Seix Barral/Edicions 62), un libro que le sirvió para enfrentarse al abismo del “tiempo desvanecido”, iniciar el proceso de duelo y encajar la vida en soledad tras 43 años de matrimonio. Si el que se fue, víctima de un cáncer que la autora relata con crudeza pero sin perder el sentido del humor, no hubiera sido Paul Auster, daría lo mismo, asume, porque esta obra no es una biografía del novelista, sino un canto de amor perdido. “La realidad más dolorosa de este mundo no es amar a alguien y perderlo por la muerte, sino la incapacidad de amar”, argumenta.
La mente y el cuerpo“El proceso de completar es parte de las presencias: yo sabía que era Paul”Las primeras notas del libro son de apenas unos días después del entierro, ¿reescribió mucho después? Empecé a mediados de mayo. Paul falleció el último día de abril.
Los detalles
Y tenía una idea clara. Sabía lo que iba a incluir. Algunas cosas nunca cambiaron, como los primeros párrafos.
Simplemente los escribí. Luego había otras partes del libro, algunas de las más reflexivas, en las que reescribía y a menudo eliminaba texto para evitar que el equilibrio se hundiera. Sobre todo, reflexiones científicas sobre las presencias y sobre el duelo, para asegurarme de que el ritmo del conjunto estuviera bien.
La presencia, o la aparición, de Paul Auster se produjo el mismo día de su entierro y para usted fue una experiencia muy feliz. Eso no puedes controlarlo. Intenté dejarlo muy claro, porque tiene una larga trayectoria en la literatura neurológica.
Qué dicen los expertos
Y había leído muchísimo sobre las presencias antes de tener la mía. También mencioné que, cuando era adolescente, en la pubertad, experimentaba una presencia muy negativa al pie de las escaleras. No me resultaba algo desconocido.
Lo interesante de esta ocasión fue que nunca volvió. Algunas personas las tienen repetidamente. Después de escribir este libro, mucha gente me ha hablado de sus presencias.
Pero creo que lo que ocurre es que la realidad perceptiva subjetiva de uno se ve radicalmente alterada por la muerte. ¿Hasta lo sobrenatural? El sistema nervioso es muy sensible a la privación.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





