
Solo, aislado y sin electricidad: Federico, un hombre de 94 años que vive en un pueblo abandonado de Asturias
Federico está a punto de cumplir 94 años, pero sigue viviendo como lo ha hecho durante décadas: solo, rodeado de montañas y naturaleza, en un pequeño pueblo de Asturias al que nunca llegó ni la carretera ni la...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Federico está a punto de cumplir 94 años, pero sigue viviendo como lo ha hecho durante décadas: solo, rodeado de montañas y naturaleza, en un pequeño pueblo de Asturias al que nunca llegó ni la carretera ni la electricidad. Su historia ha vuelto a despertar el interés de miles de personas tras una nueva visita de un creador de contenido que documenta su vida cotidiana, marcada por la autosuficiencia, los animales y el recuerdo de un mundo rural que prácticamente ha desaparecido. Lejos del ritmo de las ciudades, Federico continúa residiendo en un lugar donde el tiempo parece haberse detenido.
El propio entrevistador explica que el anciano vive completamente aislado, en un núcleo que fue quedándose vacío con el paso de los años y donde apenas quedan vestigios de la vida que un día albergó. Durante la conversación, el asturiano resume con una frase las razones del abandono de la zona: “no hay trabajo”. Según explica, el cierre de las minas y la falta de actividad económica provocaron que los vecinos fueran marchándose poco a poco.
Los detalles
“Aquí está malo del todo, no hay industria, no hay nada”, lamenta Federico, convencido de que la ausencia de oportunidades terminó por vaciar el pueblo. También recuerda que la agricultura dejó de ser una alternativa suficiente para mantener población y que el entorno acabó transformándose en un inmenso bosque. A pesar del aislamiento, Federico mantiene intacta su vinculación con la tierra.
Conserva herramientas tradicionales, recuerda cómo trabajaban antiguamente con los animales y explica el funcionamiento de utensilios agrícolas que hoy prácticamente han desaparecido. También habla de los caballos que tuvo durante su vida y de cómo transportaban la madera utilizando rastros adaptados a la complicada orografía de la zona, una forma de trabajar que apenas pervive en la memoria de quienes la conocieron. Durante la visita también hay espacio para hablar de su estado de salud.
Federico reconoce que hace poco sufrió un accidente cuando una vaca le propinó una fuerte patada mientras intentaba colocar a una cría para que mamara. El golpe le obligó a acudir al hospital, aunque resta importancia a lo ocurrido y asegura que son “gajes del oficio”, una expresión que resume la naturalidad con la que afronta las dificultades derivadas de una vida dedicada al campo. El deseo de cumpleaños de FedericoEl entrevistador, por su parte, también explica que tardó varios meses en regresar debido a una hernia que le impedía recorrer los caminos hasta la vivienda de Federico.
Qué dicen los expertos
Esa circunstancia provocó que muchos seguidores preguntaran por el anciano, cuya historia ha despertado un gran interés precisamente por representar una forma de vida casi desaparecida en España. Más allá de las conversaciones sobre el pasado, ambos comparten momentos cotidianos alrededor de la cocina, mientras Federico enseña los alimentos que guarda en casa y bromea asegurando que come poco. También presume de los gorros que conserva y acepta entre risas los halagos del entrevistador, que insiste en decirle que sigue siendo “un galán”.
Son escenas sencillas que muestran la cercanía entre ambos y la hospitalidad con la que recibe cada visita. Otro de los temas que aparece durante la charla es la celebración de su próximo cumpleaños. Federico cumple años el 24 de mayo y, aunque dice que sería “mucho pedir”, reconoce que le haría ilusión que la cantante Rosario Flores acudiera algún día a conocer el pueblo y a cantar para él.
El entrevistador anima a quienes siguen el vídeo a intentar hacer realidad ese deseo a través de las redes sociales, convencido de que el veterano vecino se merece un homenaje especial. Mientras tanto, Federico sigue fiel a su rutina. Reconoce que cada vez le cuesta más abandonar el pueblo porque siente un profundo arraigo por el lugar donde ha vivido toda su vida.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





