
Uno de cada ocho adultos tiene un riesgo genético oculto: cómo detectar enfermedades antes de los síntomas
*Este contenido fue producido por expertos de Mayo Clinic en exclusiva para Infobae.Cuando investigadores de Mayo Clinic secuenciaron los genomas de 484 adultos aparentemente sanos, descubrieron que aproximadamente el...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. *Este contenido fue producido por expertos de Mayo Clinic en exclusiva para Infobae. Cuando investigadores de Mayo Clinic secuenciaron los genomas de 484 adultos aparentemente sanos, descubrieron que aproximadamente el 13 % portaba un riesgo genómico grave previamente no reconocido: afecciones que los pacientes desconocían y que la atención estándar probablemente no detectaría. Casi todos los participantes, el 98,6%, presentaban al menos un hallazgo genético y, en la mayoría de los casos, los resultados requerían seguimiento.
El estudio, publicado en Genetics in Medicine, también analiza más detenidamente qué hace falta para convertir esos hallazgos en un seguimiento asistencial adecuado. Dentro de ese 13 %, los hallazgos apuntaban a riesgos graves, incluidos cáncer hereditario de mama y ovario, síndrome de Lynch (asociado al cáncer colorrectal), miocardiopatía, síndrome de QT largo y amiloidosis. “Se trata de personas que las pruebas tradicionales basadas en síntomas o antecedentes familiares no identificarían”, afirma el Dr.
Los detalles
Konstantinos Lazaridis, director ejecutivo del Centro para Medicina Personalizada de Mayo Clinic y titular de la cátedra honorífica “Carlson and Nelson”, y autor principal del estudio. “Este estudio ayuda a definir el modelo para integrar el conocimiento genómico en la atención médica a gran escala — transformando la información en decisiones capaces de cambiar la trayectoria de la enfermedad", suma. Del descubrimiento a la atención asistencialIdentificar el riesgo resulta ser la parte más sencilla.
Actuar en consecuencia es mucho más complejo. Casi todos los casos requirieron interpretación clínica, documentación y comunicación. Este trabajo recayó en gran medida en los asesores genéticos, que revisaron los resultados, prepararon resúmenes individualizados y ayudaron a orientar los siguientes pasos para los pacientes y los equipos asistenciales.
“Los asesores genéticos suelen ser las primeras personas en compartir este tipo de información con los pacientes”, afirma Jessa Bidwell, asesora genética de investigación certificada y primera autora del estudio. “Puede haber sorpresa, ansiedad, devastación y, en ocasiones, alivio al tener por fin una explicación. Nuestra función es acompañar a las personas en ese momento y ayudarlas a comprender cuáles podrían ser sus riesgos para la salud, basándonos en el hallazgo genético y en sus antecedentes personales y familiares”, repasa.
Qué dicen los expertos
La mayoría de los participantes con hallazgos accionables siguieron adelante con el proceso, completando derivaciones y contactando con especialistas de atención primaria. Menos de la mitad mantuvo una conversación documentada con un profesional de atención primaria después de recibir los resultados, lo que pone de manifiesto la dificultad que sigue existiendo para integrar los hallazgos genómicos en la atención rutinaria. El estudio sitúa el cribado genómico predictivo tanto como una oportunidad clínica como un desafío para los sistemas sanitarios.
La base científica ya existe. Investigadores y clínicos todavía están construyendo la infraestructura necesaria para actuar de forma sistemática sobre estos hallazgos. En Mayo Clinic, esa infraestructura está empezando a tomar forma a través de una iniciativa denominada Precure.
El cribado genómico es una parte de esta iniciativa, cuyo objetivo es detectar enfermedades de forma más temprana combinando datos genéticos con otras señales biológicas. Predecir la enfermedad antes de que comienceLa mayoría de las enfermedades comienzan a desarrollarse mucho antes de que aparezcan los síntomas. Empiezan con pequeños cambios en genes, moléculas, proteínas y señales inmunológicas que evolucionan con el tiempo, a menudo años antes de la aparición de los síntomas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





