
Vigilancia electrónica, barridos y escuchas a las llamadas de alumnos con pinganillos para cazar a los tramposos en la PAU
UniversidadVigilancia electrónica, barridos y escuchas a las llamadas de alumnos con pinganillos para cazar a los tramposos en la PAULos métodos para cazar a quienes hacen trampas despiertan dudas legales Facebook X -...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. UniversidadVigilancia electrónica, barridos y escuchas a las llamadas de alumnos con pinganillos para cazar a los tramposos en la PAULos métodos para cazar a quienes hacen trampas despiertan dudas legales Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarDispositivos empleados por la Universidad Complutense. Ollero MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Viernes, 5 junio 2026 - 00:21Tribunales Piden 2 años de cárcel a un empresario chino de Madrid por falsificar 230. 000 librillos de papel de fumar, 55.
000 mecheros Clipper y cartas Pokemon Natalidad Las trampas de las empresas de gestación subrogada para seguir 'vendiendo' bebés ucranianos: desde 53. 000 euros y con dos años de garantía "en caso de fallecimiento" Durante toda la semana, las universidades madrileñas han realizado barridos de señales de radiofrecuencia, buscado señales electromagnéticas anómalas e, incluso, empleado aparatos de escucha. No se trata de un capítulo de The Wire ni de un despliegue de seguridad ante la visita del Papa.
Los detalles
Forma parte de la ofensiva de las universidades contra los pinganillos, móviles y gafas inteligentes durante la PAU. En la Complutense hablan de un proyecto «piloto» y, para esta lucha, se han utilizado desde detectores de señales adquiridos por unos cien euros hasta un sistema desarrollado por un profesor de instituto capaz de escuchar y grabar lo que supuestamente le están dictando a un alumno. La propia Universidad Complutense reconoce que algunos de los dispositivos fueron adquiridos con vocación experimental.
«No queríamos hacer una gran inversión», explica la vicerrectora Rosa de la Fuente, que justifica la compra porque otras universidades ya utilizaban herramientas similares y porque el objetivo principal era disuadir. Según relata, los equipos han permitido localizar teléfonos que permanecían encendidos o en modo avión, pero admite que no han detectado ningún pinganillo en funcionamiento durante los exámenes. Uno de los aparatos utilizados es el JMDHKK K68+, un detector portátil comercializado como dispositivo «4 en 1» para localizar señales de radiofrecuencia, campos magnéticos y cámaras ocultas.
Sus instrucciones no se parecen demasiado a las de un instrumento pericial tradicional. El fabricante advierte de posibles falsos positivos provocados por teléfonos móviles, relojes inteligentes, routers wifi o señales procedentes de otras habitaciones. También señala que algunos dispositivos emiten de forma intermitente y que puede ser necesario repetir varias veces la búsqueda.
Qué dicen los expertos
Las alertas se limitan a vibraciones, señales acústicas e indicadores de intensidad. De la Fuente admite que los falsos positivos existen. Durante la PAU han saltado alertas provocadas por pulseras deportivas con Bluetooth de gimnasios o por teléfonos que sus propietarios creían haber apagado.
«El objetivo fundamental es disuadir», insiste.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





