
Accidentes, negligencias y fuegos intencionados originan el 95% de los incendios forestales en España: “No podemos esperar a que lleguen las llamas para actuar”
Desde que el verano comenzó, España ha registrado en poco más de tres semanas varios incendios forestales en distintos puntos de Aragón, Galicia, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Andalucía, entre ellos el que se...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Desde que el verano comenzó, España ha registrado en poco más de tres semanas varios incendios forestales en distintos puntos de Aragón, Galicia, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Andalucía, entre ellos el que se originó el 9 de julio en Los Gallardos (Almería), que en tres días sin control arrasó 7. 000 hectáreas y dejó 13 víctimas mortales, convirtiéndose en el más mortífero del siglo XXI en el país, además de que aún hay 10 personas desaparecidas. Una de las posibles causas que habría causado este fuego, si bien las autoridades siguen investigando, es la caída de un cable eléctrico, aunque sin duda las llamas avanzaron en esos días impulsadas por las fuertes rachas de viento y unas condiciones meteorológicas extremas con valores de hasta 37 grados que agravaron la tragedia.
Según los últimos datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que corresponden al periodo comprendido entre el 1 de enero y el 5 de julio de este año, los incendios han consumido en España 50. 750 hectáreas, más del doble de las 20. 466 que se calcinaron en ese mismo periodo en 2025.
Los detalles
A esa cifra hay que sumarle las 7. 000 hectáreas que han quedado arrasadas en Los Gallardos, además de las que se han quemado en otros fuegos en estos últimos días. Apenas el 5% de los incendios forestales se deben a causas naturales como la caída de rayos, mientras que en el 95% de los casos son provocados por la actividad humana, ya sean negligencias o accidentes (lanzamiento de colillas, uso inadecuado de barbacoas, fallos en maquinaria agrícola o en tendidos eléctricos), si bien otros muchos son provocados de forma intencionada.
Sin embargo, según explica a Infobae Víctor Resco, profesor de ingeniería forestal en la Universidad de Lleida, independientemente del origen de la chispa que inicia el fuego, este factor por sí solo no determina cómo evolucionan los incendios ni la magnitud que pueden alcanzar. En ese sentido, influyen de manera decisiva la cantidad de combustible disponible (la vegetación en la zona), la continuidad de esa vegetación y su grado de sequedad. El experto también aclara que, aunque los rayos provocan un porcentaje reducido del total de incendios forestales, su impacto es mucho mayor en los incendios de más de 10.
“Si se analizan los fuegos que han superado las 10. 000 hectáreas, el rayo aparece como la causa principal. Según las estadísticas, desde 1968 los rayos han sido responsables del 37% de los incendios de mayor magnitud en España”, añade.
Qué dicen los expertos
Riesco recuerda que en los últimos años el número de igniciones ha disminuido, pero la superficie quemada y la intensidad de los incendios siguen aumentando. Esto muestra que, aunque es fundamental reducir las causas de ignición que se pueden controlar, “no basta con centrarse únicamente en este aspecto”. “Siempre existirán fuentes de ignición, ya sean accidentes, negligencias, actos intencionados o rayos.
Por eso, es necesario abordar también otros factores que influyen en la propagación y gravedad de los incendios”. Un país donde el 55% del territorio es forestalEn la misma línea, la ingeniera forestal Mónica Parrilla, responsable de la campaña de incendios de Greenpeace, señala que los incendios forestales están evolucionando y que la forma de prepararse ante ellos también debe adaptarse. “No podemos esperar a que lleguen las llamas para descubrir si los planes funcionan o si la población sabe cómo actuar.
Necesitamos cumplir la planificación, dotarla de recursos y trasladarla a la sociedad”, indica la experta, que recuerda que España es un país donde el 55% del territorio es forestal. Desde Greenpeace insisten en que los incendios forestales se previenen mucho antes de que comiencen las llamas y, aunque destacan la importancia de que las administraciones amplíen recursos, también advierten que “si una sociedad no está bien preparada, los planes se quedan sobre el papel. “La clave está en gestionar el territorio, cumplir los planes de prevención, dotar de medios a las administraciones responsables y que la ciudadanía conozca los riesgos, sepa cómo actuar y participe activamente en la autoprotección”, añade la organización.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





