
El lunfardo: de “jerga carcelaria” a ser el lenguaje de lo viral en las redes sociales
Lenguaje argento propone un recorrido por la historia del español en la Argentina, desde las hablas del siglo XIX hasta el impacto de las grandes inmigraciones, con el lunfardo y las invenciones más recientes como ejes...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Lenguaje argento propone un recorrido por la historia del español en la Argentina, desde las hablas del siglo XIX hasta el impacto de las grandes inmigraciones, con el lunfardo y las invenciones más recientes como ejes del relato. En el libro, Oscar Conde reconstruye cómo se consolidó un lenguaje popular propio atravesado por influencias europeas, americanas y africanas. Lejos de una mirada normativa, la obra plantea que la lengua “está viva: cambia, se mezcla, se reinventa” y que ese movimiento también construye identidad.
El autor sostiene que en las palabras de uso cotidiano hay una historia y que hablar no solo implica comunicación, sino reconocimiento. Conde es poeta, ensayista, filólogo y educador. Enseña Literaturas y culturas populares en la Universidad Pedagógica Nacional y Lunfardo en la Universidad Nacional de las Artes, y es docente del Doctorado en Filosofía en la Universidad Nacional de Lanús.
Los detalles
Entre sus trabajos figuran Poéticas del tango (2003), Poéticas del rock vol. 2 (2008), Las poéticas del tango-canción (2014), Argots hispánicos (2017) y Textualidades alternativas. Casos de literaturas marginalizadas en la Argentina (2021, con Laura Cilento).
También publicó el Diccionario etimológico del lunfardo (Taurus, 2004), Lunfardo. Un estudio sobre el habla popular de los argentinos (Taurus, 2011) y Charly García, 1983 (UNIPE Editorial, 2019). Además, integra la Academia Porteña del Lunfardo, la Academia Nacional del Tango y la Academia Argentina de Letras.
Infobae Cultura publica un adelanto del libro:El español de la argentina Las voces y expresiones que integran el lunfardo (es decir, los lunfardismos) constituyen el elemento lingüístico principal de la argamasa identitaria que articula las distintas variedades del español argentino. Considerado por error, y por larguísimo tiempo, un fruto del mundo delictivo o incluso una jerga carcelaria, el lunfardo no fue una creación de personas que vivían al margen de la ley. Se trata en verdad de un vocabulario popular que nació espontáneamente en las ciudades de la cuenca del Plata pero que, desde hace al menos medio siglo, puede considerarse extendido a todo el país.
Qué dicen los expertos
Si una lengua es un modo de categorizar la realidad, los vocablos surgidos en el habla popular (en nuestro caso, los lunfardismos) constituyen un elemento ineludible en la construcción de la identidad de nuestro pueblo y ese léxico se convirtió en el producto más distintivo del español que se habla en la Argentina. Quiero mostrar brevemente a qué me refiero con lo de la extensión de este léxico popular. En el subtítulo anterior me referí a los dialectos del español de nuestro país.
No importa ahora si son cinco, siete —como sostienen las lingüistas que trabajaron con Beatriz Fontanella— o incluso algunos o varios más. Es, lo reconozco, un tema discutible. Los dialectos son variantes geográficas.
Esto quiere decir que en determinadas regiones o territorios (no siempre, o no del todo, coincidentes con la división política de los mapas) hay ciertos usos lingüísticos preponderantes (entonación, maneras de pronunciar ciertos sonidos, modos de construir las frases, determinado recorte del léxico propio de la zona, etc. Bastaría escuchar cinco minutos, en igualdad de condiciones (idéntica edad, misma capa social y en un mismo contexto), el discurso de un hablante jujeño y el de uno correntino para ejemplificar lo que digo. El tema es que las variedades geográficas o diatópicas no son las únicas que existen.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





