
Gastritis, resfriados, mareos... ¿A qué riesgos nos exponemos en un barco como el MV Hondius?
SaludGastritis, resfriados, mareos... ¿A qué riesgos nos exponemos en un barco como el MV Hondius?La estadística juega a favor y en contra cuando abordamos un crucero: por un lado, es poco probable que se produzca un...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. SaludGastritis, resfriados, mareos... ¿A qué riesgos nos exponemos en un barco como el MV Hondius? La estadística juega a favor y en contra cuando abordamos un crucero: por un lado, es poco probable que se produzca un brote o incluso una emergencia puntual; pero, por otro, si eso sucede todo adquirirá una dimensión muy diferente a la que tendría en tierra firme Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email Comentar Gracia PablosTexto y gráficos Texto y gráficosActualizado Domingo, 21 junio 2026 - 03:08A estas alturas todo apunta a que el brote de hantavirus Andes detectado a bordo del crucero de exploración MV Hondius llegará a su fin sin que se hayan producido casos fuera del barco.
"Era de esperar", afirma Ignacio López Goñi, catedrático de Microbiología en la Universidad de Navarra. "La manera de transmitirse, contacto estrecho, explica por qué (el virus) quedó confinado en el barco, un lugar cerrado con personas que convivían 24/7". Donde nosotros vemos unas vacaciones exóticas y una manera cómoda de visitar destinos lejanos en solo unos días, los expertos ven un pequeño laboratorio flotante o, como lo define Antoni Trilla, epidemiólogo y catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Barcelona "un microcosmos en el que haces un viaje internacional sin hacerlo, al mezclarte con gente de todo el mundo".
Los detalles
Algunos han ido más allá. Gostin, jurista especializado en derecho de la salud, describe los cruceros como "plataformas móviles de brotes", "una versión comprimida de la globalización en un único ambiente en movimiento". Pero ninguna denominación es tan gráfica como la que dio uno de los afectados por el brote de covid-19 a bordo del Diamond Princess en los primeros meses de pandemia, que tildó al barco de "placa de Petri flotante".
Desde la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) afirman que, según los datos de salud pública disponibles, las tasas de enfermedad en las naves son bajas y, "en muchas ocasiones, más que en entornos comparables en tierra". Es el resultado de toda una serie de medidas preventivas muy rigurosas. "Lo que más caracteriza la medicina de mar es la decisión de mantener casos potencialmente graves", explica el doctor de cruceros Alex Travisi.
"Para nosotros identificarlos con mucha antelación es vital", apunta. Llegar al extremo de la evacuación no solo supone un gran coste económico, también pone una vida en riesgo. La prevención comienza antes de embarcar.
Existe una lista de perfiles vetados a bordo, tal y como enumera Travisi: mujeres con embarazos de alto riesgo o en estado avanzado (generalmente a partir de las 22-24 semanas), niños menores de seis meses, personas con enfermedad renal crónica, pacientes con insuficiencia respiratoria crónica dependiente de dispositivos, personas con enfermedades infecciosas activas o bajo inmunosupresión directa avanzada.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





