
Profesor Franklin Gamboa trató de justificar el veto a vendedor de panela por apoyar a Abelardo de la Espriella y aseguró que no se arrepiente: “Tengo derecho”
El caso de Luis Felipe Yagüé Cotazo, un vendedor de panela de 74 años en Florencia, dejó de ser solo un video viral cuando su protagonista indirecto, el profesor universitario Franklin Gamboa, admitió que no se...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. El caso de Luis Felipe Yagüé Cotazo, un vendedor de panela de 74 años en Florencia, dejó de ser solo un video viral cuando su protagonista indirecto, el profesor universitario Franklin Gamboa, admitió que no se arrepiente de haberle retirado su compra por razones políticas y redujo su error a haberlo expuesto en redes sociales. La controversia creció porque el comerciante, increpado por haber votado por Abelardo de la Espriella, pasó de la humillación pública al respaldo político y oficial. Ese giro tuvo una derivación concreta: según contaron periodistas de Blu Radio, Yagüé fue invitado a la posesión del presidente electo y recibió una llamada del ministro de Comercio designado Mauricio Gómez junto con el vicepresidente electo José Manuel Restrepo desde Washington para hablar de su emprendimiento y de la inclusión de su negocio en programas del Gobierno para aumentar ventas y producción de panela.
La discusión pública no giró solo sobre el derecho de un consumidor a elegir qué compra. Lo que expuso la entrevista fue otra tensión: Gamboa sostuvo que su decisión sobre a quién compra forma parte de sus principios, aun cuando reconoció que el comerciante no era una persona violenta y que el daño estuvo en exhibirlo. Gamboa, profesor de Pedagogía en las licenciaturas de la Universidad de la Amazonia, dijo al medio que mantendría el criterio que aplicó con Yagüé.
Los detalles
“No señor, pero sí de exponer a don Luis Felipe”, respondió cuando le preguntaron si se arrepentía de lo que dijo. Franklin Gamboa habló en Blu Radio para defender la decisión que tomó con Luis Felipe Yagüé Cotazo después de conocer su apoyo electoral a Abelardo de la Espriella. Reveló que no se retracta del veto comercial, que solo considera un error haberlo expuesto en redes y que seguirá usando ese criterio para definir a quién ayuda con su dinero.
La consecuencia de esa postura es doble: consolidó el rechazo público al episodio y abrió un frente institucional para el docente. El caso ya no se discute solo como una disputa entre un comprador y un vendedor, sino como un hecho con derivaciones políticas, sociales y universitarias. El profesor defendió el veto comercial y solo admitió como error la exposición públicaEl núcleo de su explicación fue que no dejó de comprarle panela solo por un voto, sino por lo que ese voto representaba a su juicio.
En la entrevista, señaló: “No es solamente por haber votado por Abelardo de la Espriella, sino a cualquier persona que vote por alguien que genera violencia”. A partir de esa idea, intentó separar a Yagüé de la conducta que cuestionaba. “Don Luis no es una persona violenta”, afirmó, antes de insistir en que el problema estaba en el “proyecto político” que, según él, el comerciante apoyó y que “se va a venir en contra de nosotros”, en referencia a los docentes.
Qué dicen los expertos
Ese punto marcó una contradicción central de la conversación con los periodistas del medio de comunicación. Mientras negó haber humillado al vendedor y enfatizar que habló “de manera muy respetuosa”, admitió de forma expresa que sí lo expuso: “Ahora, sí lo expuse. Y ahí es donde está el error”.
Cuando le preguntaron si volvería a decirle lo mismo a Yagüé, respondió que explicar “de manera pedagógica” por qué dejaba de comprarle no era un error. El docente situó el conflicto en la estigmatización del gremio de maestrosGran parte de su defensa se apoyó en un argumento gremial. Gamboa sostuvo que los profesores han sido estigmatizados y que su rechazo a ciertos proyectos políticos nace de ese historial.
“Cuando él dice que ese Fecode hay que acabarlo, yo así no pertenezca a Fecode, soy profesor”, afirmó para explicar por qué asocia a De la Espriella con un lenguaje hostil hacia los docentes. A lo largo de la entrevista repitió que siente “pánico” ante un eventual regreso de políticas de seguridad que, según dijo, causaron daño en Caquetá. Desde esa lógica, presentó su decisión como una toma de posición preventiva.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





