
¿Cómo responderá Estados Unidos a los devastadores terremotos en Venezuela?
Personas angustiadascaminan por las calles de La Guaira, una ciudad a 30 minutos en coche de Caracas, la capital de Venezuela. Portan panfletos con imágenes de familiares desaparecidos desde el 24 de junio, cuando dos...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Personas angustiadascaminan por las calles de La Guaira, una ciudad a 30 minutos en coche de Caracas, la capital de Venezuela. Portan panfletos con imágenes de familiares desaparecidos desde el 24 de junio, cuando dos fuertes terremotos sacudieron el país. Sus voces están roncas de tanto gritar los nombres de sus seres queridos.
La Guaira, en la costa, fue la ciudad más afectada por los temblores, que se produjeron con apenas 39 segundos de diferencia. Cuatro días después, la búsqueda de supervivientes continúa. Al principio, personas valientes levantaban escombros con sus propias manos.
Los detalles
Ahora, equipos internacionales de al menos 20 países han llegado con equipos de última generación, perros y maquinaria pesada. Sorprendentemente, aún se rescatan personas con vida. Pero el número de muertos va en aumento.
Para el 28 de junio, la cifra de fallecidos en Venezuela ascendía a 1. Las morgues de La Guaira están desbordadas. Miles de personas han sido desplazadas.
Y crece la indignación por algunos aspectos de la respuesta. La policía y algunos equipos de rescate de emergencia se desplegaron en Caracas inmediatamente después de los terremotos. Sin embargo, los residentes de La Guaira afirman que fueron abandonados a su suerte durante las primeras 48 horas.
Qué dicen los expertos
“Todos fueron voluntarios; el gobierno no nos ayudó en absoluto”, declaró una mujer a The Economist , frente a un edificio de apartamentos derrumbado. Dentro, añadió, yace el cadáver de su tía. Veintisiete años de corrupción sistémica bajo los gobiernos supuestamente socialistas del presidente Nicolás Maduro y su predecesor Hugo Chávez han devastado la economía venezolana, debilitado las instituciones y dejado servicios, desde hospitales hasta bomberos, en un estado deplorable.
Maduro y Chávez tenían una respuesta habitual para quienes los criticaban: que se enfrentaban a un agresivo imperio estadounidense ideológicamente empeñado en socavarlos. Pero esa excusa ya no es válida. La actual presidenta interina, Delcy Rodríguez, está en el poder gracias a la administración Trump.
Tras la captura de Maduro, su jefe, por comandos estadounidenses el 3 de enero, la exvicepresidenta del dictador ha estado colaborando estrechamente con Washington en un acuerdo que ambas partes han presentado como mutuamente satisfactorio. Estados Unidos ha suavizado las sanciones. A cambio, Rodríguez ha mantenido la estabilidad y reformado las normas que desalentaban la inversión extranjera en los sectores petrolero y minero de Venezuela.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





