
El enigma del tacto térmico: cómo el sistema nervioso distingue el frío del calor
SALUDEl enigma del tacto térmico: cómo el sistema nervioso distingue el frío del calorUn nuevo estudio revela que el cerebro no usa sensores separados, sino un mismo grupo de neuronas. "Esto ayudará a reparar cerebros...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: SALUDEl enigma del tacto térmico: cómo el sistema nervioso distingue el frío del calorUn nuevo estudio revela que el cerebro no usa sensores separados, sino un mismo grupo de neuronas. "Esto ayudará a reparar cerebros enfermos" Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarSergio Gónzalez-ValeroP. Jiménez MadridMadridActualizado Domingo, 19 julio 2026 - 15:59AÑADE EL MUNDO EN GOOGLEHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedasNuestra capacidad para detectar la temperatura de los objetos, desde el calor reconfortante de una taza de café en invierno hasta la frescura de una cerveza bien fría en verano, es una función biológica crucial para la supervivencia.
Durante casi un siglo, los científicos han buscado con insistencia el lugar exacto donde el cerebro procesa estas sensaciones y los mecanismos precisos que nos permiten diferenciar un estímulo templado de uno gélido. Recientes investigaciones lideradas por el Centro Max Delbrück en Berlín han arrojado luz sobre este misterio. El estudio de la percepción supone un paso fundamental para la medicina moderna, porque «comprender cómo funciona el cerebro es una de las fronteras finales de la ciencia, e investigar la percepción sensorial es una buena manera de intentar hacerlo», apunta James Poulet, neurocientífico de dicho centro y la Charité-Universitätsmedizin, en un comunicado.
Los detalles
Este científico busca trasladar el conocimiento a la salud humana, ya que «existen muchas enfermedades cerebrales sin cura, incluyendo aquellas que alteran la percepción sensorial. A largo plazo, entender cómo funcionan los circuitos de células nerviosas en el cerebro sano ayudará a reparar el cerebro enfermo». Hasta ahora, la ciencia asumía que el cuerpo usaba grupos separados de células sensoriales en la piel para detectar el frío y el calor no dolorosos.
Sin embargo, el equipo de Poulet ha descubierto que esta visión es demasiado simplista. Phillip Bokiniec, coprimer autor del reciente estudio publicado en la revista Neuron, explica el cambio radical de perspectiva: «En lugar de depender de sensores separados para 'calor' y 'frío', descubrimos que el sistema nervioso parece utilizar una sola población de células que señaliza ambas direcciones del cambio de temperatura», recoge un comunicado. ¿Por qué este paso es clave?
La redefinición de cómo entendemos uno de nuestros sentidos más fundamentales pone fin a décadas de debate sobre la existencia de una «corteza térmica». Para ello, los investigadores emplearon técnicas avanzadas de imagen en ratones -cuyos cerebros son notablemente similares a los humanos en estos aspectos- y descubrieron que la mayoría de las células nerviosas sensibles a la temperatura se activan con el enfriamiento y, por el contrario, simplemente reducen su actividad cuando la piel se calienta.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




