
¿Terminator real?: startup respaldada por el hijo del presidente Trump prepara robots humanoides para la guerra
La idea de robots humanoides en el campo de batalla ha dejado de ser ciencia ficción. Una startup estadounidense, Foundation Future Industries, respalda por Eric Trump, hijo del presidente Donald Trump, está...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La idea de robots humanoides en el campo de batalla ha dejado de ser ciencia ficción. Una startup estadounidense, Foundation Future Industries, respalda por Eric Trump, hijo del presidente Donald Trump, está desarrollando robots humanoides diseñados específicamente para aplicaciones militares. La noticia, confirmada por el propio CEO de la empresa, revela que el proyecto incluye capacidades cinéticas, es decir, sistemas letales que podrían cambiar la naturaleza de los conflictos armados.
El interés global por los robots autónomos, especialmente en el ámbito militar, crece en paralelo al avance de la inteligencia artificial y la robótica. Mientras gobiernos y organizaciones internacionales debaten límites y riesgos, empresas del sector privado aceleran el desarrollo de tecnologías que hasta hace poco parecían imposibles. Robots humanoides con objetivos militaresSankaet Pathak, CEO de Foundation Future Industries, confirmó recientemente a WIRED que la empresa explora “cosas cinéticas” para sus robots, un término que en el ámbito militar suele referirse a armamento activo.
Los detalles
Aunque la compañía no ha dado detalles sobre las armas exactas, sí adelantó que en los próximos meses podrían revelar avances concretos. Además del combate, los robots de Foundation estarían destinados a tareas logísticas, reconocimiento e inspección en zonas de conflicto. El principal prototipo es el Phantom MK1, un robot humanoide probado incluso con fuerzas ucranianas en escenarios de guerra real.
La empresa no solo ha conseguido contratos gubernamentales millonarios, también cuenta con la asesoría estratégica y la inversión directa de Eric Trump. El propio Trump ha destacado públicamente el potencial de estos robots, señalando que la combinación de autonomía e inteligencia artificial puede revolucionar la industria militar y más allá. El lucrativo negocio de la guerra con IAFoundation Future Industries fue fundada en 2024 y rápidamente adquirió la firma Boardwalk Robotics, con experiencia en humanoides y colaboración con el Instituto de Cognición Humana y de Máquinas (IHMC) de Florida.
En la actualidad, la empresa gestiona contratos heredados y acuerdos de desarrollo con el Pentágono y otras entidades estadounidenses, lo que refuerza su posición en el emergente nicho de la robótica militar. La orientación de Foundation hacia el mercado bélico es singular y ha demostrado ser lucrativa. Expertos en robótica consultados por medios especializados aseguran que la demanda de sistemas que puedan sustituir a soldados en tareas de alto riesgo es real y que la tecnología está cerca de ser desplegada en escenarios operativos.
Qué dicen los expertos
El debate internacional: armas autónomas y riesgo moralEl auge de los robots humanoides armados reaviva el debate sobre las denominadas armas autónomas letales. La Organización de las Naciones Unidas ha pedido prohibir estos sistemas que, apoyados por inteligencia artificial, pueden seleccionar y atacar objetivos sin control humano directo. El secretario general de la ONU, António Guterres, insiste en la necesidad de vetar por derecho internacional las “máquinas que deciden quién vive y quién muere”, advirtiendo que su uso es “moralmente repugnante”.
Los llamados robots asesinos no se limitan a figuras humanoides: la definición incluye drones, sistemas terrestres y marítimos capaces de ejecutar ataques sin la intervención humana. Entre los principales riesgos destacan:Errores de identificación: Confusión entre civiles y combatientes. Escalada acelerada: Menor margen para revisar o detener acciones en conflicto.
Responsabilidad difusa: Dudas sobre la rendición de cuentas ante daños. Disminución del costo político: Reduce el riesgo para quien inicia una guerra y puede bajar el umbral de uso de la fuerza. Organizaciones como Human Rights Watch alertan sobre la “deshumanización digital”, donde algoritmos toman decisiones trascendentales sobre la vida y la muerte.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




