
Valeria Tentoni: “La literatura te dice que hay algo más allá de una vida pegada al celular, a la televisión, al trabajo rutinario”
Valeria Tentoni domina varios géneros. Publicó poemarios, libros de cuentos, literatura infantil y hasta ensayo. Incluso periodismo cultural: edita y escribe en el blog de Eterna Cadencia hace más de una década. Pero...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Valeria Tentoni domina varios géneros. Publicó poemarios, libros de cuentos, literatura infantil y hasta ensayo. Incluso periodismo cultural: edita y escribe en el blog de Eterna Cadencia hace más de una década.
Pero con la novela no había caso. Lo intentó varias veces y siempre trastabillaba en el recorrido, como un atleta que se queda sin fuerzas, que sediento bajo el sol abandona. Hasta que un día —todavía estábamos en pandemia— decidió meterse en un dojo.
Los detalles
“Empecé a hacer artes marciales”, dice. “Sí, artes marciales: kung-fu y taichí”, subraya, del otro lado del teléfono. “En el dojo hay algo de la disciplina, de la tolerancia al fracaso, que lo pasás por el cuerpo, pero también es un trabajo muy espiritual de persistencia que me formó para encarar en un plano vital la escritura de una novela”.
El problema de la novela, dice, es que “tardás en entender cómo manejar tanto volumen de materiales, tantas capas en simultáneo de elementos”. El resultado está acá: su último libro, una novela: La vida privada. Empezamos habitando las zapatillas de una lectora sin nombre.
Un micro de larga distancia la deja en la ruta de un pueblo que está amaneciendo. Tiene que llegar hasta la isla donde vive una escritora mítica, enigmática, que escribió treinta y nueve diarios de viajes y desapareció para siempre. La lectora lleva años escribiéndose cartas.
Qué dicen los expertos
Virginia Muntweazel —así se llama la escritora— no la espera, ni siquiera sabe quién es, pero después de mirarla de arriba a abajo le dice: “Adelante”. Valeria Tentoni se acuerda perfectamente cuándo apareció la historia en su cabeza. El enlace es el periodismo, un oficio que define como “de mucha disciplina” y “muy proteico para escribir literatura”.
“A mí el periodismo me interesa porque me interesa escribir y leer: fue mi manera de garantizarme horas de lectura y de escritura”, comenta. Daniel Melero, en una entrevista que le hizo en 2016, hablando de Borges, “me contó la historia, que no sé si es una invención, pero yo la usé”, y se ríe. “Los primeros cartógrafos, para firmar sus mapas, dibujaban alguna isla, algún río, alguna laguna, alguna montaña que no existiese en la realidad, de modo tal que si la veían en otro mapa podían deducir que les habían robado el trabajo, que se los habían copiado.
Quedé loca con ese dato y cuando termino la entrevista me pongo a investigar y llego muy rápidamente a un artículo del New Yorker sobre el mundo de las enciclopedias: tenían las mismas trampas de copyright, el mismo procedimiento", recuerda. Así es que llega a una tal Lillian Virginia Mountweazel, fotógrafa estadounidense que, según la New Columbia Encyclopedia de 1975, murió trágicamente a los 31 años en una explosión. Era la firma secreta de unos locos enciclopedistas.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





