
Las universidades reconocerán las “horas de estudio”: cómo avanza el nuevo sistema de créditos académicos
En los dos últimos años, la agenda de las universidades estuvo tomada por el conflicto presupuestario, que tuvo esta semana un nuevo capítulo con el fallo de la Corte Suprema. Frente a la urgencia del reclamo, quedaron...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: En los dos últimos años, la agenda de las universidades estuvo tomada por el conflicto presupuestario, que tuvo esta semana un nuevo capítulo con el fallo de la Corte Suprema. Frente a la urgencia del reclamo, quedaron postergadas varias discusiones que el sistema se debe desde hace tiempo. Algunas, sin embargo, fueron avanzando: las universidades comenzaron a adaptar sus carreras al Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU), una reforma que se aprobó en octubre de 2023 y se terminó de formalizar en abril de 2025, con acuerdo del Consejo de Universidades –que nuclea a los rectores de las casas de estudio públicas y privadas–.
La reforma tiene el visto bueno tanto del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) como del Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP), y fue apoyada tanto por la gestión nacional anterior como por la actual. Como anticipó Infobae, las universidades tienen tiempo hasta enero de 2027 para adaptar los planes de estudio de las carreras y expresarlos en el sistema de créditos (aunque pueden solicitar hasta dos años más para terminar el proceso). La medida implica un cambio profundo en la forma de organizar los planes: además de las horas de clase, se contabilizará el tiempo que los estudiantes dedican a leer, hacer trabajos prácticos, estudiar para los exámenes y realizar otras actividades fuera del aula.
Los detalles
Hasta ahora, la carga horaria de las materias –y de las carreras– se medía principalmente a partir de las horas de interacción entre docentes y estudiantes. El nuevo esquema incorpora el denominado Crédito de Referencia del Estudiante (CRE), que contempla el tiempo total necesario para alcanzar los objetivos de aprendizaje. Cada crédito equivale, en términos generales, a 25 horas de trabajo académico.
La implementación ya está en marcha. Un relevamiento reciente del Consejo Federal de Decanas y Decanos de Ingeniería (Confedi), que reúne a las autoridades de estas carreras en las universidades públicas y privadas, mostró que el 86,5% de las instituciones que integran esa red ya inició acciones vinculadas con el nuevo sistema y que más de la mitad cuenta con normativa institucional específica. El estudio también identificó un desafío compartido: cómo medir el tiempo de trabajo autónomo de los estudiantes.
El foco en el tiempo de estudioHasta ahora, un plan de estudios se estructuraba alrededor del tiempo de enseñanza: cuántas horas de clase tenía una asignatura, cuántas horas de laboratorio o de prácticas incluía una carrera. El nuevo sistema busca poner en el centro el tiempo de aprendizaje. El subsecretario de Planeamiento Académico de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Pablo Suculini, explicó a Infobae que la institución trabaja para que en 2027 todos los diseños curriculares de las carreras llamadas “del artículo 42” (las que no implican riesgo para la salud, la seguridad o los bienes) estén adaptados al nuevo esquema.
Qué dicen los expertos
“El proceso reviste principalmente una reorganización de contenidos y carga horaria, haciendo foco en el cumplimiento de los objetivos y alcances planteados en las carreras", señaló Suculini. La UTN adoptó un valor de 25 horas por cada crédito y estableció que los planes de estudio deberán promediar 60 créditos anuales, incluyendo tanto el tiempo de interacción docente como el trabajo autónomo. La cifra implica 1500 horas anuales.
A modo de ejemplo, una materia de 6 créditos implicaría unas 150 horas de trabajo académico total, incluyendo clases presenciales o virtuales, lecturas, trabajos prácticos, estudio individual y evaluaciones. Medir el trabajo autónomo es la cuestión más compleja, coinciden referentes de distintas universidades. ¿Cómo saber cuánto tiempo necesita un estudiante para aprender una materia?
Marcelo De Vincenzi, presidente del Confedi y vicerrector de Gestión y Evaluación de la Universidad Abierta Interamericana, considera que la respuesta no puede reducirse a una fórmula única. “Las materias introductorias, de alta mediación docente, reclaman menos trabajo independiente por hora de clase; las de transferencia, que enfrentan al estudiante a problemas-tipo, reclaman más; las de integración –proyectos, prácticas, trabajos finales–, donde la autonomía es la sustancia misma de lo que se aprende, reclaman muchísimo más”, explicó De Vincenzi a Infobae. El proceso implica cambiar la lógica de los planes de estudio, en los que muchas veces quedaban equiparadas materias muy dispares entre sí.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





